El ABC del Corretaje

SALVADOR MAKLUF FREIG

EL ABOGADO INMOBILIARIO

Prólogo

Por segunda vez se me ha conferido el honor de presentar un libro, cuyo autor es mi colega abogado y amigo Salvador Makluf Freig, titulado: “El ABC sobre el Corretaje de Propiedades. Guía Práctica y Legal sobre Bienes Raíces”.

Así como lo manifesté en la presentación de la obra anterior del mismo autor: “Manual para Arriendo de Bienes Raíces”, el libro que nos presenta en esta oportunidad, es el fruto de la valiosa experiencia adquirida por Salvador en esta importante actividad comercial, que tiene su regulación jurídica, durante el ejercicio liberal de su profesión, en el estudio que mantiene junto a su hermano José Elías y a su padre, mi amigo, colega y ex diputado por Viña del Mar y Concón, José Makluf Campos.

La materia que en sus diversos aspectos se contiene en esta obra es de gran relevancia, considerando que, tal como lo sostiene su autor, el corretaje de propiedades es una actividad de gran auge en la actualidad, dado que trata de los diversos contratos y actuaciones que deben regir en el ámbito inmobiliario en nuestro país.

El mérito de este manual es que, con un carácter didáctico pero de lectura simple y de fácil comprensión, describe sucintamente toda la normativa y principios éticos que deben regir en el corretaje de propiedades, tanto en sus conceptos generales contenidos en el Código Civil como en las normas especiales del Código de Comercio y leyes especiales, que constituye una guía práctica, no sólo para los agentes inmobiliarios y corredores de propiedades que intervienen en la intermediación de inmuebles, sino que también para los abogados y los diferentes ciudadanos que diariamente intervienen en las más diversas actuaciones relacionadas con la propiedad raíz, que tanta importancia reviste para nuestra comunidad.

Como bien lo señala su autor en la presentación, el corredor de propiedades es “un asesor inmobiliario, comercial y financiero”. Asimismo, agrega unas sabias y acertadas palabras a quienes desean ingresar al ámbito del corretaje de propiedades, al señalar: “Piense que cuando concrete una operación inmobiliaria, estará mejorando la calidad de vida de varias personas”.

En este contexto, el autor desarrolla varios capítulos destinados a explicar con palabras simples las obligaciones, derechos y prohibiciones de los agentes inmobiliarios, como asimismo los contratos de corretaje, el análisis de los documentos necesarios para las operaciones inmobiliarias, el contrato de arrendamiento de predios urbanos y rústicos, la promesa de compraventa y compraventa, la hipoteca, los bienes familiares, el contrato de leasing habitacional, el mandato, la administración de propiedades, la venta de fondo de comercio y el derecho de llaves, los órganos administrativos reguladores de la actividad, los honorarios del corredor, la normativa pertinente y, efectúa una descripción de los proyectos de ley que tienden a regular esta importante actividad, como es, el que modifica la ley 18.101 que fija normas sobre el arrendamiento de predios urbanos y el que reinstaura el Registro Nacional de Corredores de Propiedades.

En este último tema, me consta que el autor ha asesorado desinteresadamente a varios parlamentarios, a quienes les ha correspondido participar en el debate del proyecto de ley mencionado, aportando su experiencia en las comisiones legislativas pertinentes, a fin de que vuelva a existir este registro, con el fin de dignificar la profesión del corredor de propiedades.

Considerando los numerosos edificios y condominios de viviendas que se encuentran emplazados en las grandes ciudades, incluyendo ésta, y que también se han ido edificando en otras comunas del país, la actividad del corretaje de propiedades se ha visto incrementada hoy en día, pero debe ser regulada con una normativa adecuada y principios éticos que deben ser cumplidos cabalmente por los corredores y así gozar de credibilidad ante sus clientes, que, lógicamente, depositan su confianza en ellos.

Por lo tanto, como ya señalé, esta magnífica obra es de inmensa utilidad no solo para los abogados, agentes y gestores inmobiliarios, corredores de propiedades, administradores de condominios, sino que también para los ciudadanos que en determinadas oportunidades nos ha correspondido o nos corresponderá actuar como arrendadores o arrendatarios.

Mi colega Salvador Makluf merece un reconocimiento por este gran aporte que hoy nos entrega, por cuanto, su contenido contribuye a una visión muy acertada del ejercicio del derecho de propiedad que consagra nuestra Constitución Política, y a quienes les corresponde la administración de propiedades.

Por ello, no me cabe sino felicitarlo, esperando que esta guía práctica sea de amplia lectura y que en futuros inmediatos gocemos de varias ediciones más, dada su importancia para los ciudadanos de nuestro país que a diario realizan miles de operaciones inmobiliarias de diferentes tipos, para aquello es imperativo conocer cabalmente los principios y las normas que las rigen.

FRANCISCO CHAHUÁN CHAHUÁN 

SENADOR DE LA REPÚBLICA